Una plataforma que lee lo que se dice de un artista en Instagram, TikTok, YouTube, X y prensa, y lo convierte en emociones, temas y opiniones que cualquiera puede consultar. Arrancamos con J Balvin.
Un solo post de J Balvin llegó a 68.000 comentarios. El equipo ve likes y números, pero no sabe si la gente está emocionada, decepcionada o molesta, ni por qué.
La reputación se forma sobre todo fuera de la cuenta del artista: en los comentarios de las páginas de chisme, de los medios de música y de los videos de otros en TikTok.
¿Qué dijo la gente del último lanzamiento? ¿Gustó o molestó? ¿Por qué? Escucha responde eso en minutos, con los comentarios reales como prueba.
Lo que se comenta en las cuentas del artista. Es la comunidad: suele ser cariñosa, y avisa primero cuando algo no gusta.
Lo que se dice en medios, páginas de chisme y videos de terceros. Es donde se gana o se pierde la reputación. Casi ninguna herramienta lo lee.
Recogemos lo que se dice del artista en sus cuentas y en las de otros, todos los días, algunas fuentes cada pocos minutos.
Una inteligencia artificial, entrenada con el español de la calle, el spanglish y el sarcasmo, lee cada comentario: emoción, tema y opinión sobre el artista.
Un tablero por artista, red y fecha, y un asistente al que se le pregunta en palabras normales. Responde con comentarios reales como prueba.
Investigamos a fondo cómo obtener los datos, cuánto cuestan y qué tan bien se leen las emociones. Después lo probamos con los accesos que ya tenemos.
Cubre desde el primer día hasta el primer mes de la plataforma completa funcionando con J Balvin. Todo lo operativo lo hacen agentes, sin personal adicional.
Donde vive la plataforma: datos cifrados, respaldo diario fuera y protección ante cortes de luz. Es un activo que queda y sirve para más artistas.
Servicios de datos de las redes y lectura con inteligencia artificial del último lanzamiento de J Balvin.
Un año completo de conversación y 10–20 momentos clave de su carrera, para saber qué es «normal» y comparar.
La plataforma completa funcionando todos los días con J Balvin: datos, inteligencia artificial y respaldo.
Para imprevistos: un proveedor que suba precios o un volumen de comentarios mayor al esperado.
Servidor y piloto. Con esto arrancamos la semana 1.
Histórico, primer mes de operación y reserva. Se libera solo si los resultados convencen.
Son costos reales, sin margen, estimados con precios publicados de cada servicio. El servidor se cotiza en Colombia antes de comprar. Después del primer mes, la operación cuesta entre US$335 y US$715 al mes por artista. El precio de venta a cada artista lo definimos juntos con los resultados del piloto.
La decisión de arrancar y el primer desembolso de US$1.400.
HoyUn equipo de agentes de inteligencia artificial captura, lee y clasifica todo, y además se vigila a sí mismo: cada comentario lo leen tres agentes por separado, y donde no coinciden se marca como dudoso y no se cuenta como dato firme.
Sin personal adicionalLos agentes proponen las cuentas de medios y chisme que hay que vigilar y los momentos clave de la carrera de J Balvin. Ustedes solo las aprueban o les quitan lo que sobre.
Semana 1Ya lo tenemos. Pedimos dos permisos adicionales a Meta y a TikTok para la versión completa; el piloto no depende de ellos.
ListoTiempos estimados. Los permisos de Meta y TikTok no dependen de nosotros, y el piloto no los necesita.
Parte de los datos de cuentas ajenas los traen servicios externos que las redes pueden bloquear.
Dos proveedores por fuente, y lo principal (cuentas del artista y YouTube) llega por las vías oficiales.
Con el sarcasmo y la jerga acierta menos.
Tres agentes leen cada comentario por separado; lo que no coincide queda marcado como dudoso, y la precisión se muestra junto a cada cifra.
Lo que la gente borró ya no se recupera, y en una polémica suele ser lo más fuerte.
El histórico sirve para ver tendencias; desde el arranque capturamos todo antes de que se borre.
Los comentarios traen nombres de usuario.
Los ocultamos, reportamos siempre en conjunto y lo dejamos por escrito.
En tres semanas nos sentamos con resultados reales: qué se dice de J Balvin, qué tan bien acierta la lectura de emociones y cuánto cuesta de verdad. Con eso liberamos el resto de la bolsa y definimos cómo lo ofrecemos a otros artistas.